Recuerdo que cuando era niña, hacer reír a mi padre era mi mayor misión y la más difícil de lograr. Aquel hombre tan trabajador, tan responsable, aquel que pocas veces tenía tiempo libre. Siempre con la cabeza en otras cosas. Llegaba del trabajo y solo quería pasar tiempo con él, quería que el disfrutara ese tiempo libre conmigo, su pequeña. Pero no me daba por bien servida hasta haberlo hecho sonreír.Verlo sonreír aliviaba mis preocupaciones, y hasta el día de hoy, saber que yo le provoqué una sonrisa en su rostro, sigue creando en mi, el mismo sentir que de niña descubrí.
Verle feliz; me hacía feliz.
Verle sonreír; me hacía sonreír. Y lo que más me gustaba, era el saber que el motivo de su sonrisa era yo, esa niña que daba todo por hacerle feliz, después de un duro día de trabajo para traer el dinero a casa y alimentarme a mi y a mamá. Por si algún día lo lees papá, quiero que sepas que daría todo por volver a sentir esos brazos que me arropaban en noches frías, por escuchar una y otra vez esos cuentos que me transportaban hacia un sueño, un bonito sueño, que nunca recordaba al despertar, pero que tenía la certeza de que dentro de el estabas tú, papá, protegiendome y alejando toda pesadilla que podia venir de la imaginación de una niña. Hoy ya me he hecho mayor, pero aun sigo necesitando tus palabras consoladoras, tu precensia en momentos importantes, tu ''buenos días, pequeña'' , quiero que se cumpla la promesa que por ahora nunca has roto, y estoy segura que nunca romperás, aquella en la que decías: '' Siempre estaré a tu lado, aunque no siempre me estarás viendo. Estaré ahí para protegerte de cualquiera que te intente hacer daño. Puede que crezcas, pero tu, siempre seguiras siendo mi princesa, te lo prometo, pequeña. ''
Oye papá, escapate un ratito, y ven a escucharme...
AMPP,LUR.
Oye papá, escapate un ratito, y ven a escucharme...
AMPP,LUR.
No hay comentarios:
Publicar un comentario