Ya basta ya. Ya está bien de llorar, de no parar de pensar, de caerse y quedarse tirada, de callar las palabras. Ahora toca gritar y levantarse, de preocuparte por quien por ti se preocupa, y amar a quien te ama. Que quienes te fallen, que les follen. Que está es tu vida y tú eres la única que decide sobre ella. Se acabó eso de rendirte y de dejarte pisar. Se acabó eso fingir, eso de ilucionarte, eso de dar todo. Que a partir de ahora vivirás tu vida y dejarás los sentimientos a parte. Quien te dejó ir, que ahora no regrese, porque, simplemente, es demaciado tarde. Que si lloraste por una persona, ten por claro que no valía la pena. Que si sufriste por celos, no te merecía. Que si le distes tu corazón sabiendo que él estaba dentro y aún así lo rompió, no le importabas. Pero si quiere regresar, dile que no, que se valla. No seas plato de segunda mesa, dile que se acabó. Ten por claro que volverá, y cuando lo haga, tu ya no estarás. Se acabó el sufrir por quien no se lo merece, de caerte, que tienes que estar en pié. Se acabó, joder.

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